Miedo…

Miedo a que el miedo me siga dominando.
Miedo a que el miedo no me deje avanzar.
Miedo a que mi imaginación mental acabe conmigo.
Miedo a equivocarme otra vez y siga dando vueltas en el mismo lugar.
Miedo al fracaso; miedo a que por este miedo, no me arriesgue y fracase igual.
Miedo a cambiar, porque no se como me irá.
Miedo a salir de la zona de confort donde el miedo me tiene atrapada.
Miedo a que por mis miedos haga sufrir a otros.
Miedo a lo vivido, miedo a lo desconocido.
Miedo a equivocarme, a que me destrocen
Miedo hablar pero aún me da más miedo callar.

Miedo al miedo y a que finalmente acabe el miedo conmigo…

Si él está..

Si él está… vivo, duermo, sueño! Me siento en paz!

Pero con su partida no solo se va del, llevando sus pertenencias… se lleva mi alegría .. y me roba la paz.

La tristeza se apodera de mi, el vacío embarga y se hace dueño de mi casa y mi corazón.

Sin hablar de la noche… que sea hace inmensa…

Carambola…

Desde pequeña escuchaba a mi abuela “si por carambola llegara por ahi..”; “ni por carambola trae…” y a mi abuelo en otras palabras decirle que dejara la palabra esa… por lo que pensaba que carambola era una mala palabra…

Ya más grandecita, seguía con la curiosidad de la palabra y andaba deseosa de que se me diera la oportunidad de decir esa mala palabra que aunque mala debía de ser mejor que las que había escuchado porque mi abuela la decía.

Así que un buen día, estando en la casa de mi tío, jugando con mis primas y unas vecinas de ellas. Una de las vecinitas me negué algo y sin pensarlo dos veces, le grité en reiteradas ocasiones ” eres una carambola!, so carambola! La nena me miraba extrañada y mientras lloraba me preguntaba “que era eso?”. Bien presumida le dije “es una mala palabra”. Entonces una de mis primas le avisó a mi tío que yo estaba hablando malo…. es la única vez que mi tío me dio una buena pela…. ja ja nunca lo olvidaré…

Anyway, tiempo después descubrí que carambola es una fruta y en otro términos algo que ocurre por casualidad… entonces entendí que mi abuelo no le gustaba el término casualidad porque entendía que las cosas ocurren solo si Dios las permite.

Malas costumbres…

Cuando me criaba teníamos esta vecina, muy querida por mis padres y casi me atrevo asegurar que por mis hermanos también. Para mi también. Siempre estaba pendiente de lo que ocurría en casa. Si mi mamá enfermaba, allí estaba ella con su plato de sopas y buscando que poder hacer con nosotros.

Si nos escapamos en algún descuido de mi madre a la calle, alli estaba ella enviándonos adentro de la casa o avisandole a mi señora madre de nuestra osadía.

Era una señora bastante avanzada en edad pero bien laboriosa y servicial. Igual tenía sus malas costumbres. Frecuentaba tanto nuestra casa que tenia conocimiento de donde se ocultaba la llave para si llegábamos y mi madre no estaba pudiésemos entrar… conocia nuestros horarios y nunca faltaba que cuando fuéramos a salir, salía y preguntaba “a donde van?, se tardan?” Mi madre siempre decía que le daba miedo quedarse sola. Entre mi casa y la que quedaba justo antes habían más de siete cuerdas de terreno. Luego estaba la de ella, que era la última.

Recuerdo en una ocasión, que salí antes de clases. Nuestro horario escolar regular era : 8:00 am a 3:00 pm. Mi madre habia ido con mi papá a una cita a un doctor a dos horas de mi casa. Usualmente cuando iban a ese doctor llegaban cerca de las cuatro de la tarde. Era la 1:00 de la tarde cuando llegué a mi casa. Para mi asombro la puerta estaba abierta… y allí estaba mi vecina con la puerta de la nevera abierta. Al verme se sobresaltó… y a pesar del afecto que le tenía le pregunté de forma dura “que buscas? Porque estas dentro de mi casa?” Ella estaba como petrificada, pero finalmente me dijo “estaba buscando un poquito de clorox”

Wow, clorox en la nevera! Ja ja ja. Demás esta decir que mis padres tuvieron que cambiar las llaves de escondite porque yo no paraba de cuestionar “quien le dio permiso y si le iban a decir algo?”

Mi madre se limitó a decir que eran malas costumbres! Y que no iba a perder una buena vecina por bobadas como esas… que en casa nunca había faltado nada…

Falta algo…

Aveces nos falta algo y no sabes en realidad que es… pero que triste es cuando se trata de nuestra relación de pareja…

Amo a Rubén! El me encanta! Disfruto su compañía! Nuestro sexo es perfecto, o al menos para mi, lo es… sin embargo siento que falta algo… y no se que es.

Aveces me siento mortificada con eso.. siento que algo lo perturba y no se que es… no dudo que me quiera, no dudo que le gusto, no dudo que conmigo la pasa bien… pero algo sucede y no logro entenderlo.

Siento que lo abrumo cuando intento poder tener una conversación a esos efectos y poder entender. Soy flexible en nuestra relación. No intento más de una vez lograr que haga algo, si veo que se resiste, olvido. Solo se que hay un eslabón faltando….

Solo en cuarentena…

Cuando llegue hace 25 años atrás a vivir en esta casa, veía a una de mis vecinas ni se cada cuanto tiempo, pintar el pelo de su esposo, recortarlo y afeitarlo. Me parecía algo hermoso, miraba con nostalgia la situación y siempre pensaba si yo algún día podría hacer algo así.

Aunque para aquel tiempo estaba casada, jamás me atrevería a sugerirle hacerlo. La realidad es que no me sentía motivada y le tenoa horror a que algo no quedara bien pues las consecuencias ni me las quería imaginar…

Le había contado en alguna ocasión el hecho de que la vecina hacia eso y mi pensar sobre eso… el se sonreía y no decía nada.

Pero llegó la cuarentena ha cambiar nuestras vidas de muchas formas… ya no tenemos la facilidad de ir al barbero.

Salí ha llevar a mi hija hacer unas compras y Rubén me envía mensaje pidiendo que trajera una máquina de barbero.

Al llegar a casa, el me dijo lee las instrucciones que aquí vamos… wow, por fin se me haría realidad.. les aseguro que estaba asustada, pero ni siquiera se me ocurrió pensar que haría Rubén si no había algo bien… fui probando con las cuchillas más anchas, hasta lograr la adecuada. Creo que lo logré! El luce tan guapo como siempre y yo estoy feliz!!! Amo a ese hombre!

Emprender…

Luego de darle mucha vuelta al asunto me decidí a emprender… creo que les había narrado ya que en un momento dado, encontré un anuncio en el que vendían espacios en una feria de eventos. Sin pensarlo mucho, separe y pague un espacio en ella. Ya tenía un booth, me incorporé y empecé a trabajar distintas presentaciones que podría realizar. Me decidí por llevar un popurrí de “todo papel”… o sea, flores, álbumes, invitaciones, tarjetas, cajitas, etc. Acercada la fecha llegaron muchas dudas sobre si estaría echando a perder el dinero que había invertido y el que me faltaba por invertir… me preguntaba si funcionaría.

Llegado el día, empacamos las cosas y nos lanzamos en la aventura. Muchas personas entraron a nuestro espacio, y al finalizar los dos días, culminamos con un listado de más de 60 personas interesadas en nuestros servicios…

Sabíamos que la lista comenzaría a bajar y que posiblemente ninguno resultaría siendo nuestro cliente. Rogaba porque me equivocaba pero a su vez no lo daba como una perdida de tiempo. La gente nos vio y cuando necesitaran el servicio sabíamos que se comunicaran.

Para mi sorpresa, cuatro personas quedaron interesadas y comunicándose. Pero llegó la pandemia, provocando la suspensión de actividades. Hoy precisamente hemos acordado con quien será nuestra primera clienta.

No es que no hayamos hecho este tipo de trabajos previamente. Es que será la primera que pagará por nuestro servicio!

Coronavirus…

Esta mañana despertamos con la triste noticia de que en mi pueblo luego de 28 días distanciamiento social se registraron los primeros 3 casos positivos de corona virus…

Me parece más que triste, alarmante y preocupante. Mi pueblo tiene un solo supermercado, un laboratorio, un hospital y un correo. Por lo que me parece que la propagación del virus en este tipo de poblaciones sea más acelerado que en los grandes pueblos.

Entiendo que las medidas de aislamiento que tomo el gobierno han sido bastante bendecidas por la población. El miércoles pasado fui al supermercado para tener abastos suficientes hasta la próxima semana.

En mi caso, cuando salgo. Llevo mis guantes, mis mascarillas y mi spray de alcohol. Cambio mis guantes luego de cada gestión. Al llegar a casa, pongo la ropa aparte y desinfecto mis zapatos. Hacia días no visitaba el supermercado y al hacerlo encontré que han tomado medidas de forma responsable. No permitan entrar a nadie sin mascarillas. Habían instalado un fregadero en la parte de afuera con jabon para quien no trajera guantes. Tenían filas delineadas para entrar en la que marcaba los 6 pies de distancia. No permitían entrar a más de 6 personas a la vez y solo a un miembro de cada familia. Al entrar te tomaban la temperatura y te echaban un pum de hand sanitizerenlas manos. Todos los empleados tenían su mascarilla y guantes puestos.

Hoy luego de leer la noticia, hace un día espectacular… pero miro hacia fuera y no siento alegría. Hay un dejo de tristeza y temor ante ese enemigo que anda suelto afuera pero no lo podemos ver!

Cuidemos, mantengamos aislados por nosotros y los nuestros…

Quien soy? Que tengo?..

A los que me leen, saben la mayor parte de esto… Soy la única hembra de la casa y por cierto la del medio. Mi papá siempre trabajó y mi madre permaneció en la casa.

Con su sueldo, nunca nos faltó de comer, vestimos tal vez no en el último grito de la moda pero no andábamos con ropa rota ni sucia, y los 3 tuvimos la oportunidad de educarnos. Teníamos un carro y una casa.

Nunca fui muy cariñosa que digamos… no salía muy de mi, creo que no me enseñaron eso… pero sin duda me sentía feliz.

Me empecé a distanciar a finales de la adolescencia cuando me gustó un joven y pasando con mi madre en el carro, le dije con gran emocion: mami ese es el muchacho que me gusta. Ella me miró con sorpresa y me dijo: pero si ahi lo que hay es una nena.

Casualmente se llamaba Rubén, llevaba el pelo largo y usaba la ropa tan ancha que ciertamente parecía llevar una batola. Insisto en que era un varón y mi madre con tono fuerte me dijo que no quería una nena para mi!

Ese momento marcó nuestras vidas para siempre, decidí que no le contaría nada más de mi y así fue…. ocultaba todo lo que me pasaba si sabría que traería discrepancia.

Me fui a estudiar fuera de casa, quería también experimentar que se sentía… un acontecimiento me hizo regresar y culminar estudis cerca de mi hogar.

Conocí al papá de mis hijas, violente muchas reglas en mi hogar, por saber que no sería del agrado de mis padres. Cuanto me arrepiento… no voy a abundar en eso pero les dejo con que la segunda vez que me tocaron la cara a mi para pegarme lo hizo el… y aún así me casé con el. Muy tonto de mi parte.

Tuve dos hijas, lo único bueno que saqué de esos años de maltrato y haber enterrado quien era yo…

Fui infiel. Me enamoré! Esa historia también la saben. Esa relación despertó en los demás cierto interés en mi… todos querían saber cómo, porque y aún después de 10 años, la gente quiere saber. Ese es mi Rubén, la historia también la conocen…

Me han ocurrido muchas cosas durante este tiempo… nada que ver con este amor. Y muchas de ellas están escritas en este blog. Tuve alguien que me atisbaba desde el techo de mi propia casa… supe llegar a mi casa y encontrar las cosas removidas… finalmente terminé clausurando las ventanas por las que deduje hizo su entrada, eso también está narrado en algún post de este blog.

Luego comencé a tener accidentes con las gomas de mi auto. Dos cambios mínimos al mes… se rompían de la nada. En la mañana amanecían vacías.

En el trabajo nada que relaciono con los hechos anteriormente descritos, si faltó, al día siguiente es un clásico encontrar que me han rebuscado las gavetas. He sabido salir a medio día por mi almuerzo con mi wallet en mano y estar segura que me han buscado en mi cartera, la que dejé en el escritorio. Lo peor es que cuando menos lo espero me mencionan algo que no dije pero que allí estaba.

Vuelve a ocurrirme en mi casa. Aveces tengo la sensación de que alguien a entrado y rebuscado en cuanto recoveco a encontrado, no tengo idea de que buscan…

En ocasiones pienso estaré loca? Eso puedo parecer pero siempre dejo señales puestas y las llego a revisar.

Cuando se trataba de que entraban a la casa, hasta la policía vino… encontrando sobre el techo de mi casa muchísimas colillas de cigarrillo.

Ahora encuentro lo del NFC y me vuelvo a sentir frágil, vulnerable, espiada, desnuda, violada…

No soy nadie especial. No poseo nada más allá que dos hijas, un auto, mi casa y las cosas que hay en ella… vivo de mi sueldo como secretaria. Digo, y con ello me siento afortunada y más que agradecida. Mis padres están vivos, mis hijas sanas… No ando pendiente a la vida de los demás. No hago planes con lo de otro. No invito, sino soy la que voy a pagar. Y si me invitan me siento un tanto incómoda cuando otro paga.

Que rayos puede buscar alguien en mi casa? Que y a quien le podría interesar algo que pueda tener?

NFC…

Encontré esto activo en mi celular y con esto empezo mi problema de ansiedad a activarse. Quien pudo haber encendido esta función? Cuando y para que?

Estamos en cuarentena, busco en mi alocada mente y no recuerdo haber visto este botón encendido nunca antes.

De inmediato, busque en google de que se trataba. Lamento haberlo visto encendido, más lamento haber conseguido lo que era, como un balde de agua fría… volvieron mis problemas de persecución… lo peor es que de quien.

Voy para un mes sin salir de casa. Me acompañan mi hija y Rubén. Ambos tienen acceso total a mi celular. Estamos en cuarentena, no he salido. No tengo acceso a otras personas.

Sin embargo vuelvo a sentirme invadida, rebuscada. Tal vez ni lo fui pero no puedo dejar de sentirme así.

Si alguien sabe cómo puedo saber si alguien, quien sabe cuándo me robó información, agradecería la ayuda. Necesito acabar con esto…

No acostumbro dejar el celular en ninguna parte… pero en ocasiones ha quedado expuesto… y me siento husmeada. Cree que está noche no podré dormir…