Asimilando…

Apareció aquella noche, lo habíamos planificado previamente.  A última hora me había cambiado la hora de llegada y eso me tenía descompuesta.  Muero de rabia, de celos y sé que No tengo derecho alguno a reclamar…  

No quiero estar sin el, pero me afecta tanto lo que vivo, y no sé cómo aliviarlo.   Tampoco quiero romper, no tengo esa capacidad,  se que uno se sobrepone a todo pero sé que sufriré y que siempre viviré imaginando que pudo haber sido si hubiera estado ahí. 

Solo sé que No se puede evitar lo que se siente, ni se lucha contra ello cuando se trata del amor.

Ciertamente si antes alguien me hubiera dicho que esto me pasaría habría puesto mi cabeza en un picador asegurando que no, y la hubiera perdido!!!   

Simplemente llegó el amor, no me pidió la opinión, no espero mi autorización para entrar… llegó, entró y se adueñó de mi corazón sin esperar mi consentimiento… y perdí la visión, la audición, la razón y comencé por primera vez a vivir, y a sentir…. a ser feliz!   simplemente el cambio mi existir!  Me sentía libre aún cuando mi corazón estaba preso en una relación que no tenía probabilidades.

Pero una vez la duda me asalta no tengo un solo pensamiento que no me duela.  

Para cuando el llegó, sentía una profunda presión en el pecho que con su presencia se fue desvaneciendo.

Todo fluyó con la acostumbrada normalidad hasta que en medio de nuestra intimidad, aquellos  desagradables pensamientos regresaron y acabé arruinando  el momento .  Comencé hacer preguntas, deseaba apaciguar la perturbación que tenía en mi cerebro.   Detesto hacer esto, siento que no me corresponde pero en esta ocasión no me pude controlar.

En medio de todo ese mal momento, el abrió su corazón y me hablo por primera vez de ella, me narró lo  que había matado su amor hacia su esposa.  Yo lo escuchaba con detenimiento mientras una fuerte presión se  acumulada en mi pecho.  Pensaba si debía detenerlo… lo que escuchaba no sabía si finalmente era bueno saberlo… el lucia sumamente afectado y yo me sentía más perdida que cuando inicie todo esto…

Miles de pensamientos impactaban mi cerebro… el más recurrente era si realmente lo que había ocurrido entre ellos era razón para que esto arruinara su relación.   No le pregunte por lo que no sabía si en algún momento el había hablado esto con ella, pero entendí que eso              se pudo haber arreglado…

Mi corazón estaba en un hilo.  Quería darle un consejo pero no lo hice, no porque pensara que esto pondría fin a esta relación sino porque quería estar clara y reflexionar sobre lo que había escuchado, entonces lo abrace, lo bese tiernamente y….   no dije más.   

A la mañana siguiente cuando el se fue, llore amargamente.   No sabía si debía tocar el tema o no para estar clara, pero lo cierto es que me quede más atormentada que cuando el llego el día anterior.

Y descubrí la pureza de mis sentimientos hacia el… sabía que me dolería perderlo pero saber que sería feliz me daba cierta paz.  Amo ese hombre, y si su felicidad depende de mi retiro, lo haré!!!

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Sobre mi…

1.  Creo en Dios.  Pero guardo cierta rebeldía contra la iglesia.  Por ejemplo me gustan los pantalones.  Antes no los usaba porque me enseñaron que era pecado.  Hoy no los uso con tanta frecuencia porque no me quedan bien.

2.  Me siento en pareja y siento y actuó como que estoy en una relación aunque solo sea la chilla, corteja, o la amante de el.

3.   Me encanta el sexo!  Puedo tener relaciones todos los días, por supuesto que con mi pareja, mi amado Ruben.

4.  Me masturbo con frecuencia y tengo mi vibrador!  Y aunque la experiencia es rica no se compara cuando estoy con el.

5.  Con mi pareja tengo sexo oral, y práctico el sexo anal.  Me lo disfruto!

6.  No se bailar y siento vergüenza de que en intento haga el ridiculo.

7.  No hablo de mi, ni de mis intimidades con nadie con excepción de mi Ruben.

8.   Creo en el amor!!!  Aunque aveces me siento algo decepcionada.

9.  Se me olvidan muchas cosas con demasiada frecuencia y me asusta!  Me preocupa que en algún futuro sea paciente del Alzheimer.

10.  Siento temor con lo rápido qué pasa el tiempo y lo poco que lo disfrutamos.