La alcancia!…

De pequeña mi abuela paterna nos tenia una alcancia a mi hermano mayor y a mi! Se trataba de unos potes de la crema “vitapointe”, no se si todavía eso viene! Recuerdo un pote blanco, letras rojas y tapa azul. Allí ella depositaba el menú que le iba sobrando durante el transcurso de la semana por partes iguales!

Cuando llegábamos a visitarla los sábados yo corría al armario donde estaba la alcancia, sacaba el dinero y lo malgastaba en dulces! En cambio mi hermano mayor ni se acercaba a la de el hasta pasadas varias semanas, cuando ya no cabía más dinero en el pite, que los contaba y los envolvía y dejaba en una caja en casa de mi abuela! Dejando nuevamente la alcancia en su espacio! Entonces yo lloraba, gritaba y zapalateaba porque el tenía más dinero que yo!

Con el pasar del tiempo mi abuela intentando evitar mis rabietas comenzó a poner una cinta adhesiva alrededor de la tapa para evitar que la abriera y me compraba un dulce para eso de intentar evitar que quisiera sacar el dinero… pero yo con un poco de esfuerzo la abría y malgastaba el mismo.

No seguiré narrando las cientos de situaciones que tuve con la alcancia pero finalmente mi abuela nos abrió una cuenta a cada uno en el banco y fue la única forma en que consiguió que mi cuenta tuviera progreso!!!

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Perdiendo se gana…

En ocasiones nos sentimos derrotados porque no logramos eso que queríamos conseguir…

Mi madre decía que “perdiendo se gana” y yo de nina no lo entendi.  A través de los años he entendido que aunque parezca incomprensible No deja de ser una gran verdad…

Y aunque no nos resulte grato perder… con el tiempo he aprendido que tal vez perdistes eso que tanto anhelabas  pero que realmente no era lo mejor.  Y que si no hubieras estado en la búsqueda de eso no hubieras adquirido esas experiencias que tanto necesitabas… no se te hubieran abierto esas puertas que antes están cerradas para ti… no hubieras descubierto otros caminos que desconocías que estaban alli.. ni hubieras podido salir de ese lugar a brillar…

Lo importante es estar atentos a las señales del camino… aceptar la derrota dignamente en el momento adecuado nos da la oportunidad de ganar.