Sobre mi…

1.  Creo en Dios.  Pero guardo cierta rebeldía contra la iglesia.  Por ejemplo me gustan los pantalones.  Antes no los usaba porque me enseñaron que era pecado.  Hoy no los uso con tanta frecuencia porque no me quedan bien.

2.  Me siento en pareja y siento y actuó como que estoy en una relación aunque solo sea la chilla, corteja, o la amante de el.

3.   Me encanta el sexo!  Puedo tener relaciones todos los días, por supuesto que con mi pareja, mi amado Ruben.

4.  Me masturbo con frecuencia y tengo mi vibrador!  Y aunque la experiencia es rica no se compara cuando estoy con el.

5.  Con mi pareja tengo sexo oral, y práctico el sexo anal.  Me lo disfruto!

6.  No se bailar y siento vergüenza de que en intento haga el ridiculo.

7.  No hablo de mi, ni de mis intimidades con nadie con excepción de mi Ruben.

8.   Creo en el amor!!!  Aunque aveces me siento algo decepcionada.

9.  Se me olvidan muchas cosas con demasiada frecuencia y me asusta!  Me preocupa que en algún futuro sea paciente del Alzheimer.

10.  Siento temor con lo rápido qué pasa el tiempo y lo poco que lo disfrutamos. 

Un mensaje de texto destapó la olla…

Mientras hacía compras de última hora para la llegada de la navidad…

Mi hija jugaba con mi celular leyendo en voz alta algunos nombres de contactos y mensajes de texto…

En un momento dado leyó este mensaje que aunque era un mensaje que no decía nada, no era el mensaje que se recibe de un supervisor en un dia común…

Ese señor que habia ideado el viaje al shooping y que para ir a sus últimas compras navideñas junto a sus hijas… aún era mi esposo.  Tomo el celular en sus manos y me advirtió mientras se proponía aloe de la tienda que quería una explicación.

Estaba totalmente descompuesta… Llevaba alrededor de un año sin recibir golpes.  El como parte de su trabajo habia ido a un seminario sobre violencia doméstica que según el le habia cambiado la existencia.  Durante ese último año, su presencia en mi casa habia sido mínima…

Ahora, temía a los golpes, mis niñas estaban presentes, temía por seguridad y la mia… Y el e las habia llevado con el al vehículo…

El camino a la casa parecía eterno… El aceleraba sin control, frenaba de cantazo, y gritaba que quería escuchar la explicación y me advertía que no saldría viva de esta si confirmaba su sospecha.  Mis hijas lloraban a la parte de atrás del carro…

Al llegar a la casa me tomo del pelo y me arrastró al cuarto.  Mis hijas me llamaban, le suplique que las dejará llamar a mis padres para que se fueran con ellos.  Me dijo que no.  Les pego a ambas y las nvio de castigo a sus respectivos cuartos… Sentía temor por ellas.  Pero era el momento de que terminará este tormento.  Le pedí que me permitiera hablarles y me dijo que no.  Entonces cerró la puerta del cuarto y se quitó la correa y me la puso en el cuello y me dijo quiero escuchar la explicación…

-tienes algo con tu jefe?? 

Le dije que si.  Ya nada importaba, yo habia sido feliz durante esos momentos en los brazos de aquel hombre que hoy era mi amante.  Confiaba en que mis padres harían buen cuidó de mis hijas y que pudieran recuperarse de aquel dano emocional… pero no quería más aquella existencia de miedo, angustia, tristeza y dolor.  Y si la libertad era la muerte… Pues bienvenida… Me encomende a Dios en silencio y confese…

Finalmente aquello no era más que la consecuencia de lo que habia hecho.  Y eso hay que asumirlo.